Louise Weard: “Las frases más crueles en ‘Castration’ son insultos que me han dedicado”

Louise Weard: “Las frases más crueles en ‘Castration’ son insultos que me han dedicado”
La directora canadiense estrena una cinta de 20 horas, grabada con una cámara casera y que utiliza como vehículo para construir comunidad: “Que muchas personas trans tomen una sala de cine durante una noche es algo muy poco común en la historia del cine”. Texto: Begoña Donat | Pikara MaganizeLouise Weard (Oeste de Canadá, 1994) tiene una fijación con la castración. Durante sus estudios de cine escribió un ensayo sobre esta práctica en el cine de explotación, lo que le llevó a recopilar en Letterbox un millar de referencias de películas que incluyen este tipo de secuencias. Aquello derivó hacia un espectáculo en vivo en el Fantastic Fest de Austin y al rodaje de una serie de cortometrajes experimentales donde se servía de esta imaginería para mostrar la idea tanto de la autonomía corporal como de la fuerza castradora de internet. El epítome de esta fascinación es un proyecto totémico cuyas tres primeras entregas de un total de cinco están disponibles en Filmin. Se trata de la antología Castration Movie, una producción independiente, rodada y distribuida en sus propios términos, donde ella misma se ha reservado el papel de una trabajadora sexual trans en el segundo capítulo. La metáfora que esconde en su conjunto es la desconexión en la que nos ha sumido la existencia moderna. “Aquello primario que nos une como humanidad se ha roto, se nos ha castrado ese sistema compartido”, expone con motivo del estreno de su conjunto de películas en España en el contexto del Atlántida Mallorca Film Fest. Este proyecto de difícil acceso por el uso de una fotografía granulada y una cámara casera y con una extensión actual de 275 minutos está llamado a ser una celebración para el colectivo trans en el retrato de sus cuerpos, su sexualidad y su cotidianeidad desde una mirada propia, como también un honestísimo referente de un nuevo cine underground, en las antípodas del formato corto, de la reiteración por designios del algoritmo y del más épico todavía por designios de Hollywood. «Todas las historias son sobre personajes que temen perder algo»Aseguras que esta pentalogía se te ocurrió comiendo pepinillos, porque tienen un aspecto fálico, pero la frase con la que arranca la película es de T. S Elliot y hace referencia a la tristeza de no tener a nadie a quien abrazar cuando el mundo acabe. ¿Cómo trabajaste estos dos puntos de vista antagónicos, uno absurdo y otro existencial?Se trata de tomar la noción de castración desde su definición más amplia. Usar la castración como metáfora y como un título tan confrontativo era una forma de preparar al público para entender nuestra carencia, eso que nos falta. Y la frase que mencionas es un sinónimo de lo que expresa mi película, la idea de perder algo que nos da nuestro poder, ya sea el amor o lo fálico. Todas las historias a lo largo de cada capítulo de Castration Movie reinciden en personajes que temen perder algo. Lo que los une en ese miedo es lo que conforma esa humanidad común que la gente a veces olvida que compartimos, en una época en la que considero que estamos muy divididos. La película intenta explorar eso y también ofrecer algo de esperanza. El proyecto está protagonizado en sus tres primeras entregas por un incel, una mujer trans y una tránsfoba. ¿Era tu intención poner el foco en personajes marginales a los que hasta ahora no ha brindado el protagonismo el cine?Esa era una de las grandes justificaciones de por qué Castration debía ser tan larga: sus personajes no han ocupado el centro de atención en la historia del cine, así que por qué no dedicarles una película de 20 horas. Empiezo con el personaje del hombre blanco, solitario y aspirante a artista porque es un arquetipo que al cine le encanta. Es este chico bohemio que cree tenerlo todo resuelto y se estrella contra el peso de la existencia. Es el protagonista de muchas películas de la nouvelle vague y de obras como Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976). Al usarlo como introducción a la forma, al estilo y a la manera de ver Castration Movie, podemos pasar luego a estos otros personajes que no han sido tipificados en la misma medida. Al relacionar sus comportamientos se abre una vía para conectar a todos los personajes y encontrar empatía en figuras con las que tenemos menos experiencia previa. Al trazar esas comparaciones entre una persona trans muy infeliz y descontenta con un chico incel igualmente insatisfecho o con el personaje de la mujer transfóbica, se extrae esa humanidad común. Es decir: ¿Acaso nuestros problemas de insatisfacción en esta era moderna no son todos los mismos? ¿No estamos todos intentando encontrar esa conexión, nuestra felicidad, nuestro propio sentido de comunidad? Si compartimos esa misma humanidad, ¿por qué tenemos que ser tan horribles con la gente que es diferente a nosotros?«Intento desensibilizar al espectador respecto a la falta de complejidad del cuerpo trans»Llama la atención cómo recoges con la cámara el trabajo sexual y los cuerpos trans. Con normalidad, sin patologizar, sin morbo ni exponerlos como anomalías. Sí, todos estos personajes están en constante diálogo con la forma en que han sido representados en en el cine. Con los personajes trans, en concreto, hay un rechazo a lo que llamo la mirada turista. En nuestra película intento desensibilizar al espectador respecto a la falta de complejidad del cuerpo trans. Nos detenemos en esos momentos donde vemos a estas personas trans en comunidad entre sí y entendemos, con suerte, que no somos tan diferentes. En una entrevista comentaste que te llamaba la atención las dinámicas absurdas de internet, como que se machaque a alguien por tener una fase nazi antes de su transición. ¿Te vino a la mente lo vivido por Karla Sofía Gascón en la campaña de los Óscar?¡Sí, exactamente! Es muy curioso, ¿verdad? Existe este arquetipo de la persona queer, especialmente la mujer trans blanca, que tiene un pasado de extrema derecha. Al principio lees sobre esto y parece una idea ridícula, ¿cómo puede tener tanto odio en su corazón alguien marginado? ¿Es que no lo pilla? Pero luego lo piensas y caes en que ser transgénero no te convierte automáticamente en una buena persona. Si alguien tiene prejuicios antes de la transición, sigue teniendo que trabajar en sí mismo y entender su lugar en el mundo después de vivirla. Karla Sofía Gascón es un gran ejemplo: su islamofobia, su racismo y demás no se equilibran por el hecho de ser una persona marginada. Ese es un muy buen prisma para ver Castration Movie y cómo leemos a estos personajes. ¿En qué sentido?Castration Movie intenta encontrar una redención o una salida para personas que parecen atrapadas en visiones destructivas del mundo. En el capítulo tres la protagonista, Izzy, es una mujer tránsfoba, alguien con una ideología opuesta a la tuya. ¿Qué te ha aportado ponerte en su mente?Es muy interesante, porque no creo que la mentalidad del personaje que interpreto, Michaela, o la de algunos otros de esa segunda parte de la antología, sea tan diferente de la de Izzy. Las personas trans que se odian a sí mismas reflejan los mismos malos sentimientos: al final, todo su prejuicio o inseguridad proviene de ideas sobre cómo debería forzar la sociedad al género a ser. Ya sea Michaela, que se pasa la mayor parte de la película reflejando ese odio hacia dentro, diciendo todas las formas en que no da la talla y espetándoles a sus amigas que nunca serán mujeres reales, o la TERF, que hace lo mismo en la última entrega, diciéndole a su pareja que nunca será una mujer de verdad. Hay una comparación clara, y por eso Michaela e Izzy se llevan bien cuando se conocen en el grupo de apoyo. Cuando se encuentran, como espectadora, te preocupas pensando cómo va a salir eso, pero se hacen amigas porque encuentran ese terreno común. De modo que uso el personaje para revelar algo simpático o humano, y trazar estos paralelismos entre personajes es mi forma de decirle a la gente que sea un poco más amable consigo misma y que no internalice las cosas que escucha de personas con prejuicios. «Mi objetivo con este proyecto es utilizar la empatía como herramienta para desradicalizar a las personas»¿Cómo te mentalizaste para escribir este personaje?No es especialmente difícil investigar a personas que tienen prejuicios contra ti, porque te vas a ver expuesta a ello de todos modos. De modo que lo que hice fue internalizar y pensar en muchas de las cosas horribles que me han dicho. Las frases más crueles en Castration contra las personas trans son insultos que me han dedicado, de los que he me reapropiado para ponerlos en el guion. Lo maravilloso de esto es que si hago que mi personaje diga algo muy cruel que me dijeron a mí, se convierte en un chiste, le quita todo el poder y se vuelve muy divertido. ¿Elegir a una de tus mejores amigas, Avalon Fast, para dar vida a Izzy, fue una manera de protegerte?Fue desternillante. Conseguir que interpretara a un personaje tan malvado y horrible fue muy cómico. Fui muy clara con ella a nivel de guion y no quise que fuera al encuentro del tipo de comunidad en el que se mueve su personaje. Avalon todavía no entiende mucho del lenguaje que ha tenido que usar ni ha navegado por ciertas páginas web de las que visita Izzy. Al abordarlo de esta manera ingenua, pudimos crear un retrato muy realista y, en cierto modo, empático, de alguien que se radicaliza contra las personas trans. Hay muchos momentos en ese capítulo donde puedes ver el punto de vista de Izzy y entender por qué toma las decisiones que toma. Para mí era muy importante humanizar la forma en que hay gente que termina con este tipo de opiniones, porque solo entendiéndolas a ese nivel puedes ofrecer una salida. Expresando esa humanidad común podemos decirles: ¿Realmente somos tan diferentes? ¿Por qué nos odiamos tanto? Mi objetivo con este proyecto es utilizar la empatía como herramienta para desradicalizar a las personas. «Con una película tan larga, los pases se convierten en grandes eventos comunitarios»Castration se ha convertido en un hito de la comunidad trans. Entre el elenco hay directoras del colectivo, como Vera Drew y Alice Maio Mackay, y has contado con el cameo de Janet Schoenbrun, que inauguró la sección Una cierta mirada de Cannes con la esperada Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma. ¿Qué se siente al tener este respaldo de tus pares?La decisión de incluir a tantas otras artistas trans en Castration Movie nació de que estábamos muy dispersas geográficamente: Alice Maio Mackay estaba en Australia, Vera Drew en Los Ángeles, yo en Canadá… Quería que coincidiéramos todas en la misma ciudad para salir y hacer arte en común. Quería asumir un papel muy activo en la interacción con mi comunidad. Cuando filmamos, en julio de 2023, Castration Movie solo llevaba un año de rodaje, no habíamos lanzado nada aún y no sabíamos qué impacto tendría. Fue una excusa para pasar el rato y crear, porque nos teníamos un gran respeto mutuo y nos habíamos hecho amigas a través de nuestro trabajo. Castration Movie funciona como algo más que una película en la pantalla, es un proyecto centrado en la comunidad. No solo la construimos tras bambalinas, colaborando con otras artistas trans con talento y creando una audiencia mutua, también nos ha permitido abordar problemas laborales en la industria, especialmente para las personas trans, y nos sirve como una vía para conseguir financiación. De hecho, una pionera como Lily Wachowski, codirectora de Matrix, apoyó tu campaña de crowdfunding. ¿Qué supuso su involucración para sacar el proyecto adelante?Ha sido un apoyo financiero enorme. Asumió el rol de productora ejecutiva y hablando con ella hace un mes, me dijo que la avisara si necesitaba cualquier cosa. Es muy dulce tener ese nivel de apoyo donde compartimos un proyecto político de creación de comunidad y nos aseguramos de que las personas trans puedan pagar su alquiler. Y eso se extiende al público. Con una película tan larga y que se percibe como un artefacto cultural, los pases se convierten en grandes eventos comunitarios. Que muchas personas trans tomen una sala de cine durante una noche es algo muy poco común en la historia del cine, ya que el séptimo arte nunca se ha dirigido específicamente a este público. Reunir a todas estas personas en una sala lleva a hacer amigas y a compartir recursos de apoyo con aplicaciones prácticas en el mundo real. Poder hacer una película tan rara, tan larga, rodada con una cámara mala y que pone a prueba los límites de lo que puede ser el cine, y utilizarla como vehículo para construir comunidad a todos los niveles de producción y distribución, ha sido algo realmente hermoso. «Siempre intentamos complicar las cosas y hacer un chiste sobre cómo se supone que debe rodarse la desnudez y la sexualidad»Es llamativo como alternas el enfoque a lo Chantal Akerman, con el retrato de las rutinas del día, con escenas de desnudez y de sexo. ¿Cómo equilibraste esa normalización pausada con estas escenas explícitas y confrontativas?El uso de vídeo casero, utilizando la Hi8, que es una videocámara muy común entre las familias en los noventa, le permite al espectador entrar en el mundo de la película empatizando casi más con la persona que sostiene la cámara que con cualquiera de los personajes. El truco de magia ocurre al conseguir que el público se pierda en la historia y sus protagonistas cuando estamos siendo tan explícitos mostrando que hay un operador de cámara durante todo el rodaje. Al principio puedes sentir que arrojas una mirada voyeurista, pensar que estás invadiendo la privacidad de los personajes, pero esa estética de vídeo casero resulta muy acogedora, así que te sientes invitada a entrar en esos espacios como una observadora mucho más activa: se te permite estar ahí y participar de esos momentos íntimos. En cuanto a la sexualidad, el equilibrio consistió en invitar al público a esos espacios pero usando el propio texto de la película para criticar cómo se supone que debemos rodar el trabajo sexual o los cuerpos trans. La primera vez que Michaela aparece desnuda en pantalla, hay un encuadre totalmente negro con un pequeño recorte de luz donde ella está de pie en el marco de una puerta; la vemos en un marco dentro de otro marco, obligándonos a analizar su cuerpo completo. En cambio, en una de las primeras escenas de trabajo sexual, tiramos la cámara al suelo, quitándole intencionalidad al movimiento y dejándolo en manos del destino: ni siquiera elegimos cómo rodarlo, dejamos que la cámara dicte el encuadre. También está la escena en la que Michaela graba contenido sexual para internet con sus amigos: la secuencia está fuera de foco en segundo plano, mientras el foco principal está en la amiga que graba y pregunta: “¿Cómo se supone que debo rodar esto? ¿En vertical o en horizontal?”. Siempre intentamos complicar las cosas y hacer un chiste sobre cómo se supone que debe rodarse la desnudez y la sexualidad. «Al llevar siempre una cámara en el bolsillo con nuestros teléfonos, olvidamos lo que son capaces de hacer»¿Cómo surgió la inserción de tomas reales de la revisión de una cirugía de pecho en la consulta del médico?Fue una escena en la que yo no participé: el actor y uno de sus mejores amigos entraron a la consulta tras pedir permiso para grabar. Fue la captura de un momento real. En cuanto empiezan a quitarle los vendajes, te olvidas de que la cámara está ahí, porque la gente en la habitación no piensa en ella: están viviendo un momento humano al que la cámara fue invitada, de la misma manera que ahora el público es invitado a esa consulta. Hay una pureza en algo así, donde no hay un reconocimiento de la mirada de la cámara. Eso nos permite experimentar un momento verdaderamente hermoso en la vida de alguien. En una película llena de decisiones muy intencionadas sobre cómo representar y filmar las cosas, me alegró poder hacer algo totalmente opuesto: darle la cámara a mis amigos y pedirles que filmaran. Ahora, siempre que quiera, puedo ver a uno de mis amigos durante uno de los mejores días de su vida, con los resultados de su cirugía registrados para siempre en cámara, algo que yo no hubiera podido presenciar en persona. En la adolescencia rechazaste la literatura a favor del cine, ¿te reafirman en tu decisión momentos así?Me hacen pensar en el poder del cine y en cómo, al llevar siempre una cámara en el bolsillo con nuestros teléfonos, olvidamos lo que son capaces de hacer. Al limitarnos a usar esta videocámara antigua y voluminosa, mantenemos ese enfoque de vídeo doméstico no muy diferente al de la cámara de un móvil. Pero como la estética y el acto de sacarla requiere más pensamiento, nos recuerda el poder que tienen las imágenes que capturamos en nuestro día a día. Lo vemos en los momentos políticos actuales, donde presenciamos muchas atrocidades a través del móvil. En Castration Movie podemos mostrar el sexo, la belleza de personas sintiéndose más cómodas con sus cuerpos y un drama humano que, aunque tiene su cuota de atrocidad por lo crueles que son los personajes entre sí, es muy diferente del horror al que estamos constantemente expuestos en nuestras pantallas. Esta es la séptima colaboración entre Pikara y medicusmundi Bizkaia dentro del proyecto «FRENTE A LA VIOLENCIA SIMBÓLICA, MÁS COMUNIDAD: NOSOTRAS, NOSOTROS, NOSOTRES. La violencia simbólica, la violencia más sutil», financiado por la Diputación Foral de Bizkaia.

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