'No hables con extraños', final explicado: así cambia el remake el desenlace de la película original


         'No hables con extraños', final explicado: así cambia el remake el desenlace de la película original
[ATENCIÓN: Artículo con SPOILERS de las películas 'Speak No Evil' y 'No hables con extraños']En EEUU no son de leer subtítulos, pero no pasa nada porque ahí tienen a Hollywood para traducir a su manera el éxito de unas cuantas películas extranjeras. Con respecto al terror europeo ya ha ocurrido unas cuantas veces: en España lo sufrimos cuando REC se convirtió en Quarantine, pasando lo mismo en Suecia con Déjame entrar o en Francia con Martyrs. El caso de Dinamarca con Speak No Evil tiene bastante gracia por su parte, porque hace apenas dos años del estreno de este film y Blumhouse ya se ha encargado de desarrollar el remake estadounidense. Speak No Evil estuvo dirigida por Christian Tafdrup y dio bastante que hablar en 2022, gracias a lo retorcido del argumento y el terror tan incómodo como intenso que evocaba. Jason Blum pensó velozmente que rodar una nueva versión en inglés podía deparar un gran éxito, así que puso en pie un nuevo reparto y escogió director, decantándose curiosamente en este caso por otro de origen europeo: James Watkins es británico, y en su currículum despuntan títulos de género tan interesantes como Eden Lake o La mujer de negro. El reparto, por otro lado, está lleno de rostros conocidos: James McAvoy, Mackenzie Davis, Scoot McNairy. El título se ha quedado como estaba, pero de cara a su distribución en España Universal ha juzgado necesario traducirlo de alguna forma facilona, y se ha quedado con No hables con extraños. La película acaba de estrenarse en cines, y aunque a grandes rasgos mantenga intacto el argumento de la original es posible aún así que sorprenda a quienes ya sufrieron en su día con la Speak No Evil danesa. Esto se debe a que el desenlace ha cambiado drásticamente de cara a la versión original. Te explicamos en qué medida. Para empezar, describamos someramente qué ocurría en la primera Speak No Evil. Una familia danesa conocía a otra holandesa durante sus vacaciones, siendo invitada a pasar más tarde un fin de semana en su casa. La convivencia resultaba ser tensísima por las peculiares (y progresivamente inquietantes) costumbres de los anfitriones, que los invitados apenas se atrevían a cuestionar. Toda esta tensión estallaba finalmente cuando los anfitriones susodichos resultaban ser psicópatas, que habían elegido al matrimonio danés como sus nuevas víctimas. Lo que sucedía en los traumáticos minutos finales de Speak No Evil es que la familia danesa trataba de huir de la casa, pero era interceptada en medio de la carretera por los psicópatas. Estos secuestraban a su hija y le cortaban la lengua al igual que habían hecho con su supuesto hijo (tras presentárselo como una deficiencia en el habla), para a continuación obligar a la pareja danesa a salir a la cuneta en medio de la noche y a desnudarse. A punta de pistola, también les forzaban a cavar una zanja que resultaría ser su propia tumba: una vez excavada, los psicópatas apedreaban a los protagonistas y les enterraban. Así es como se revelaba el modus operandi de los criminales: se hacían pasar por un afectuoso matrimonio con un hijo (que siempre era oportunamente mudo, como pasaba con el niño inicial y ahora pasaría con la hija de las víctimas), y manipulaban a otro matrimonio incauto para volver a hacer lo mismo una y otra vez. El final de la película de Tafdrup era, por lo tanto, absolutamente deprimente. Terminaba, de hecho, con los criminales seleccionando una nueva pareja de víctimas, insinuando que la historia se repetiría. Vamos ahora con No hables con extraños. Durante la mayor parte del remake la historia es idéntica: el comportamiento de los anfitriones (interpretados por McAvoy y Aisling Franciosi) es idéntico, como también lo es la educada incomodidad de los huéspedes (McNairy y Davis, que igualmente llegan a la casa con su hija). La diferencia es la procedencia de ambas familias en sintonía a que hablemos de una película hablada en inglés: los anfitriones son británicos y los huéspedes estadounidenses, encontrándose en Reino Unido debido al trabajo de él. También hay algunos retoques en cuanto a la escritura de los personajes, pero en general todo pasa en el mismo orden y de la misma manera que en la Speak No Evil original. Sin embargo, todo cambia llegado el desenlace. A diferencia de Speak No Evil, aquí la familia huésped no consigue escapar de la casa, pero además implanta resistencia. Ben y Louise (McNairy y Davis) se atrincheran en ella junto a su hija y al falso hijo de sus amenazadores anfitriones, Ant (Dan Hough), a quien quieren rescatar. Se sucede una extensa secuencia de acción a tiro limpio. La angustiosa sumisión del matrimonio original es, por tanto, suprimida para hacer algo más digerible y espectacular. De hecho, los protagonistas consiguen salir con vida: matan al personaje de Franciosi, a otro tipo que ayudaba a la pareja de asesinos (Kris Hitchen) y consiguen reducir a Paddy. Antes de huir de la casa, en los minutos finales de No hables con extraños, Ant puede consumar su venganza además. El niño, que al igual que en Speak No Evil vio a su familia morir a manos de esos psicópatas y perdió su lengua, coge una piedra y golpea entre gritos de rabia la cabeza de Paddy, poco después de que este diga sonriente “ese es mi chico”. Son unos minutos finales bastante impactantes pero, desde luego, mucho menos deprimentes que los de Speak No Evil. Es, de hecho y con algún matiz, un final feliz. Hollywood ha vuelto a hacer de las suyas. ¿Quieres estar a la última de todas las novedades de cine y series? Apúntate a nuestra newsletter.

Iruzkinak

Tentu cookie-ak erabiltzen ditu esperientzia onena eskaintzeko

Oinarrizkoak

Erabiltzailearen eta errendimenduaren analisiak