La administración Trump quiere recortar el presupuesto de la NASA para 2027 en un 23 %

La administración Trump ha presentado hoy mismo su primera propuesta de presupuesto para la NASA para 2027 [PDF, página 67 en adelante]. Y es demoledora, igual que la que intentó aplicar para el presupuesto de 2026. Supone un recorte del 23 % del presupuesto general de la agencia, aunque la ciencia, de nuevo, se lleva lo peor, con un 47 %. Y esto justo cuando la NASA acaba de lanzar la primera misión tripulada hacia la Luna en 53 años y unos meses. Ya no sé si es que a la actual Casa Blanca le da igual o si es que pretenden que pase desapercibido. Pero me quedaría con lo primero. Aunque tampoco descarto que sea para conseguir encontrar dinero para ese pequeño follón en el que se han metido en Irán. Eso sí, la partida destinada a poner astronautas sobre la superficie de la Luna crece en 718 millones de dólares para un total de 8. 500 millones. Con eso «el presupuesto financia íntegramente los módulos de aterrizaje lunar, los trajes espaciales, los sistemas para la superficie lunar y los sistemas de transporte de astronautas necesarios para ampliar, de forma segura y rentable, la presencia de Estados Unidos en la superficie de la Luna». Hay otros 175 millones más para las misiones robóticas que ayudarán a ir preparando las cosas para la futura base lunar. Esto se alinea con los ambiciosos planes para volver a la Luna propuestos por la agencia hace un par de semanas. Que sigo diciendo que me parecen más una sobredosis de PowerPoint que algo que se pueda llevar a la realidad. Pero bueno. Quienes salen perdiendo, como es habitual con la administración Trump, son los programas de ciencia y educación, que pierden 3. 400 y 143 millones de dólares respectivamente. Aunque es curioso que la propuesta habla de eliminar la misión de retorno de muestras de Marte, misión que a todos los efectos ya fue eliminada el año pasado un poco como chivo expiatorio para evitar otros recortes. Otros recortes propuestos son al SLS y la cápsula Orión, los mismos que ahora viajan hacia la Luna, que sugiere que sean sustituidos por cohetes y cápsulas más baratos desarrollados por la iniciativa privada; y a la Estación Espacial Internacional, que perdería 1. 100 millones de dólares. La propuesta añade además que el Gobierno solicitará al Congreso autorización para reasignar los 2. 600 millones de dólares destinados a la estación lunar Gateway en el paquete de reconciliación presupuestaria del año pasado con el fin de destinarlos a la base lunar, pues con los nuevos planes la estación orbital desaparece. Es de suponer que, de nuevo, el congreso se oponga. Pero mientras consiguen o no pararle los pies a Trump, vienen más meses de incertidumbre en la agencia. Aunque eso sí, a Jared Isaacman, el director de la NASA, y sin que sea ninguna sorpresa, le parece muy bien lo que propone su jefe supremo.
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