Darias llega tarde para coordinar la desescalada y propondrá pautas comunes por si hay pasos atrás

Darias llega tarde para coordinar la desescalada y propondrá pautas comunes por si hay pasos atrás
La mejora evidente de la evolución de la pandemia se refleja en los datos diarios de contagios, hospitalizaciones o ingresos en UCI, y tiene sus consecuencias en la eliminación de restricciones a la que desde hace más de una semana se lanzaron las comunidades. Aunque el propósito inicial del Ministerio de Sanidad era coordinar las medidas de la desescalada, la tardanza en elaborar una propuesta común ha hecho que cada autonomía haya acabado emprendiéndolas por su cuenta, y el planteamiento que ahora quiere hacer el Gobierno es actualizar el llamado 'semáforo' para fijar indicadores y acciones coordinadas a futuro, para que estén listas si llega un empeoramiento que obligue a dar marcha atrás. Los bares sirven copas pero el médico te atiende por teléfono: educación, sanidad y funcionarios mantienen restricciones

Comunidades de distinto signo político consideraban hace unos días que la ministra, Carolina Darias, llegaba tarde en su intento de coordinar la desescalada por la que, uno a uno y cada uno por su cuenta, casi todos los gobiernos autonómicos han ido aliviando o eliminando restricciones de aforo en restauración o eventos culturales y devolviendo a los horarios a como estaban antes de la pandemia.

Se ha quedado "desfasado", apuntaban en uno sobre la intención de Sanidad de actualizar las recomendaciones que debían seguir las comunidades en la desescalada. "Teniendo en cuenta cómo decayó el estado de alarma y lo que se ha permitido a algunas comunidades, hablar de semáforo es un poco una broma", decían desde otro, que la semana pasada apostaba por una respuesta coordinada y pero que, finalmente, también ha terminado por aprobar sus propias medidas para rebajar las restricciones.

Por el contrario, Darias cree que un plan de medidas coordinadas entre las comunidades para hacer frente a la Covid sigue teniendo vigencia, a pesar de que ya se vea la luz al final del túnel. "Va a ser importante, va a ser un documento guía", apuntó tras el Consejo Interterritorial de Sanidad, al que deberá llegar la propuesta que de momento trabajan desde hace dos semanas los técnicos de la Ponencia de Alertas de Salud Pública.

"Tenemos que estar preparados para cualquier situación", añadió la ministra. Más que determinar con qué número de contagios o qué ocupación de UCI una comunidad puede eliminar límites de aforo, de lo que se trata ahora es de tener un instrumento que permitan dar marcha atrás en la apertura, si fuera necesario. Es algo similar a lo que tiene previsto Dinamarca, el primer país de la UE en levantar todas las restricciones impuestas por la pandemia. Aunque no es deseable en absoluto, fuentes de Sanidad recuerdan que si algo ha enseñado la crisis sanitaria por la Covid es que la situación es susceptible de empeorar, por muy al final de la pandemia que parezca que estamos. Semáforo de la pandemia

El debate sobre el papel que debe o puede tener el Gobierno en la desescalada se plantea a propósito de la revisión del "semáforo", como se conoce al Documento de Acciones de Respuesta Coordinada, el plan que desde los peores días de la pandemia ha servido para recomendar a las comunidades qué medidas debían tomar en función de la presencia del coronavirus en sus territorios.

Hasta ahora, el indicador esencial ha sido la incidencia acumulada (IA), que debía combinarse con el número de pacientes en hospitales o en UCI, o de enfermos mayores de 65 años, para recomendar a las comunidades si sus aforos podían estar al 50 o al 75%, si podían abrir los gimnasios, se podía asistir a funerales o, en los peores casos, pedir a sus ciudadanos no salir de casa y no interactuar más que con los grupos estables de convivencia. Los contagios se disparan pero las muertes están en mínimos: la incidencia ya no señala la situación de la pandemia

El documento se ha actualizado en varias ocasiones, la última, en marzo de este año, cuando se añadió un cuarto nivel de alerta, de riesgo muy alto. Desde el final de la primavera las comunidades venían apuntando que era ya necesario volver a revisarlo, en este caso, para modificar los indicadores de referencia sobre la gravedad de la pandemia, toda vez que con la población más vulnerable ya vacunada y con una quinta ola que afectó mucho a los jóvenes pero no se tradujo tanto en la ocupación hospitalaria, se ponía en cuestión el criterio de incidencia acumulada como el principal para evaluar la evolución de la pandemia.

Así se apuntaba desde varios gobiernos regionales a finales de junio, en el primer Consejo Interterritorial de Sanidad ordinario y presencial desde que empezó la crisis sanitaria. Más de dos meses después, el 1 de septiembre Darias se hizo eco de esta petición durante una comparecencia en el Congreso en la que anunció una "revisión" de los indicadores, donde la IA dejaría de tener tanta importancia y entraría como novedad el criterio de "cobertura de vacunación" como indicador para las comunidades sobre actividades, horarios y aforos recomendados.

Sin embargo, la maquinaria para hacer estos cambios no se puso en marcha hasta la semana pasada, una vez que varias comunidades ya habían anunciado la reapertura de teatros o cines al 100%, el fin de las limitaciones de los horarios de la hostelería, una ampliación de aforos en el interior de los locales o, incluso, en el caso de Castilla y León, la consumición en la barra de los bares, uno de los cambios más simbólicos que ha provocado hasta ahora la pandemia.

Los expertos recomendaban todavía esperar unos meses a que se consolide la curva descendente de la pandemia y el Ministerio de Sanidad contemplaba como una especie de "carrera" la desescalada emprendida por algunas comunidades y que otras continuarán en breve: Castilla-La Mancha anunciaba este jueves un alivio de restricciones y Extremadura anticipó que lo hará a final de mes. 

En este escenario, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) que dirige Fernando Simón presentó ya hace más de 10 días a la Ponencia de Alertas Sanitarias -que cuenta con representantes autonómicos- una propuesta "de actualización del documento del semáforo para adecuarlo a los niveles de cobertura vacunal", sin que haya habido más avances por ahora. Según dijo entonces Darias, iba a ser "un marco idóneo para tener esa referencia a la hora de la adopción de distintas medidas". En plena apertura en las comunidades, se plantea ya como un plan a futuro que ojalá no haya que utilizar.

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